Black Bottle Poster – Bellevue

CaptureSiempre he sido claro respecto a mi pasión por la comida tradicional, la comida artesanal, típica,  de barrio o como prefieran llamarla. Sin embargo, en algunas ocasiones, es necesaria una cena más íntima de lo que un mercado puede ofrecer… buscando algo así, llegué a Black Bottle Poster en el corazón de Bellevue.

Buscaba era un lugar con tapas, pequeños platos para compartir, y posiblemente un buen vino. Buscando tapas llegué, pero lo que encontré fue delicioso y diferente. Un lugar con luz muy tenue y un mobiliario sencillo. Mesas de madera, e iluminación alta. Demasiado íntimo para una cena de negocios y, a mi gusto, con poca luz hasta para una cita romántica.

El menu, ofrecía opciones tan sencillas como tacos de cerdo, ostiones en su concha y una variedad interesante de panes. A pesar de no ser precisamente tapas, el concepto era efectivamente platos compartidos, así que pedimos un par de opciones.

27106200165_4c55f9e0a7_zUn carpaccion de atún,que además de increíblemente fresco, venía acompañado de destellos de ensalada fresca, donde resaltaban unos cortes de rábano buenísimos. El carpaccio tenía el toque perfecto de limón y la sal de grano le daba un contraste a la suavidad del pescado … riquísimo ! Como mencioné, había una opción de pan artesanal que iba perfecto con este plato. Todo parecía ir bien.

26965953114_4898a8acb2_zAl poco tiempo, apareció en la mesa un plato con con albóndigas de cordero, mismo que iba acompañado de un poco de hummus, tzatziki y una rica ensalada estilo griego,que tenía un detalle de chiles probablemente habaneros que le daba un spin interesante. Este platillo, venía con pan pita, que normalmente es el mejor acompañamiento. Este plato estuvo rico, pero la verdad nada me pudo haber preparado para una de las estrellas de la noche. El pato. Unos pequeño trozos de pechuga de pavo ahumada con lo que parecía ser una reducción de maple, se llevaron la noche.

27106198845_69d894c3ec_b

El pavo, era increíble al gusto. Su sabor alineaba a la percepción casi  irreal de ternura… la reducción de maple era suave y apenas perceptible. El juego de las texturas y sabores entre las chips fritos, la pechuga marmoleada y los acompañamientos verdes hicieron del plato, la estrella de la noche. Sin embargo el espectáculo no había terminado.

Luego de ese corto desfile de sabores y texturas, no podía irme sin probar un postre. No quería excederme, por lo que dudé un poco en que pedir. Mousse de cacao? flan? pastel ? No, soy un hombre de clásicos y el que ofrecieran Bread Pudding me pareció casi una señal.

26500573844_c2b2f135a6_b

No encuentro palabras para describirlo. No se si haya sido consecuencia de todos los ricos sabores que vinieron antes… o en realidad era tan rico como lo recuerdo. El pan, haciendo honor al nombre, era prácticamente un pudín. Delicioso y casi hecho uno con su glaseado. Un balance entre las texturas del pan y los sabores de canela, azúcar…. un equilibrio perfecto. No demasiado dulce no demasiado suave, no nada… en su punto.

Llegué a Black Bottle Poster pensando que iba a ser un lugar más “hip” con platillos regulares a precios elevados. Sin embargo quedé encantado por los sabores. La preparación de los trozos de pechuga, el pan, incluso el trato y presentación del carpaccio. Muy recomendable todo y una vez más, un buen recordatorio de que hay lugares que bien valen la pena y que nunca hay que dejar de explorar. Espero poder regresar pronto !

saludos y provecho !

Black Bottle Poster
http://www.blackbottlebellevue.com/

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *